Consumo general de electrodomésticos

Escrito por consumoelectrodomesticos 19-08-2015 en Consumo electrodomésticos. Comentarios (0)

La factura de la luz nos cuesta cada vez más dinero. Y es que desde el 2004 la tarifa económica ha subido un 72,3% de media, mientras que los sueldos han ido desplomándose. Hemos llegado a tal punto que actualmente tenemos el cuarto precio más caro de toda Europa -y segundo en gas-, mientras que el sueldo medio y el sueldo mínimo interprofesional son escandalosamente bajos comparados con nuestros vecinos del continente. Pero, para más inri, ahora llega la nueva tarifa según horas, lo cual ya nos lleva al desastre si no tenemos cuidado.

Consumo electrodomésticos

Fuente: El País


Los electrodomésticos se han convertido en parte fundamental de nuestro día a día. ¿Quién se imagina la vida sin una nevera? ¿Y lavándose la ropa a mano? ¿Y sin poder usar el ordenador o ver la televisión?... El problema llega cuando hablamos de consumo eléctrico, o lo que es lo mismo, cuánto pagamos por usarlos además de haber pagado en su momento al comprarlos.

Por desgracia el electrodoméstico que más consume es el más indispensable y en el que menos podemos ahorrar: el frigorífico. Es responsable de un tercio de nuestra factura de la luz. Para que te hagas una idea, su consumo medio en una hora ronda los 200 watios por hora -si es antiguo, puede ser hasta el triple-, lo que al mes supone en torno a 26 euros. Un consejo sencillo para ahorrar con la nevera es no usar más potencia de la que necesitamos, es decir, no poner temperaturas excesivamente bajas si no hay una necesidad especial para ello. Aunque en siguientes entradas hablaremos sobre varias medidas para ahorrar en cada electrodoméstico.

La lavadora y la televisión son los siguientes en esta lista de chupadineros, seguidos del horno, la vitrocerámica y el ordenador -con todo su hardware periférico-. En este tipo de electrodomésticos es importante el uso responsable: apagarlos cuando no los usamos, y en el caso de la lavadora y el lavavajillas, encenderlos únicamente cuando estén repletos, para evitar ciclos de lavado innecesarios. Un horno, por ejemplo, muchas veces se deja demasiado tiempo calentándose para cocinar platos que no requieren de tanto tiempo para alcanzar la temperatura idónea. Esta sencilla costumbre que hacemos porsiacaso eleva considerablemente su consumo cuando se tiene en cuenta el total.

Sin embargo, la regla número 1 para ahorrar con nuestros electrodomésticos es no usar el stand by. El consumo que generan todos los aparatos juntos en stand by es equivalente a una lavadora o un aire acondicionado, lo cual es muy significativo. Aunque esto merece una entrada propia por lo mucho que da de sí el tema, ya que representa en torno al 10% del gasto total en electricidad.

No hay que olvidar que la factura está influida también por cuánto encendemos la luz, y es que es importante aprovechar al máximo las horas de sol durante el día. Las bombillas de bajo consumo pueden suponer también una diferencia importante en el consumo a final de mes. Y aunque parezca obvio, un electrodoméstico que necesita una reparación por un servicio técnico va a estar funcionando de manera ineficiente, lo que aumenta el gasto de un modo tonto. Si detectamos que nuestra nevera enfría poco por ejemplo, puede tener poco gas. O un horno que cocina lentamente, quizás tenga estropeada una de sus resistencias. En estos casos es importante acudir a un servicio técnico para su reparación.